En este libro, el autor destaca sus dilucidaciones con respecto al lenguaje como elemento fundamental y clave para expresar las emociones y viceversa, es decir, las emociones como fundamento de la expresión lingüística, este aspecto tiene por supuesto sus incidencias conductuales específicas con respecto a las emociones y al manifiesto intelectual de las mismas. En este sentido los aportes de Maturana tienen raíces en la teoría de Freud y en la de Lacan, quienes consideraban que el inconsciente se manifestaba a través del lenguaje y que al detallar el lenguaje de alguien podíamos identificar inclusive los signos (enfermedades) que le aquejan. Por supuesto, al aquejar al hombre, quebrantan su sociedad. Y una de las enfermedades de los sistemas sociales que siempre está en boga independientemente del país es el tema relacionado con la educación y el aprendizaje, pues, de allí, parten los principios de convivencia y desarrollo humanos.
En este sentido, según palabras del mismo Maturana el abordaje temático del libro parte de las preguntas. “¿la educación actual sirve a Chile (al país) y a su juventud?, ¿para qué o para quién?”, y por ello, afirma: “para responder a esa pregunta y satisfacer esas peticiones voy a hacer dos tipos de reflexiones. Una relativa al para qué sirve la educación, y otra sobre lo humano considerando la pregunta: ¿qué es esto de ser un ser humano? Más aún, al hacer estas reflexiones diré algo sobre biología de la educación y sobre ética, y finalizaré con alguna conclusión general que en mi parecer se deriva de tales reflexiones”.
El libro está conformado por cinco partes, con las respectivas divisiones que permiten abordar la complejidad de los núcleos temáticos para poder así, responder a las interrogantes y reflexiones que hace el escritor. El lenguaje utilizado es diáfano, vibrante, profundo, contextualizado con ejemplos sencillos, permitiendo que cualquier tipo de lector pueda acercarse a estetexto.
La primeras páginas corresponden a la Presentación del texto, la explicación sobre las charlas que le dieron origen, y referencias sobre el escritor.
La segunda parte titulada: Una mirada a la educación actual desde la perspectiva de la biología del conocimiento plantea que las preguntas que le realizaron deben ser reformuladas en función a: ¿cuál es el proyecto de país que se tiene?, ¿cuál es el que se quiere?¿Y qué es lo que se desea lograr con la educación? Destaca que al no haber proyecto de país, lo que se realza es la competencia y “la sana competencia no existe. La competencia es un fenómeno cultural y humano y no constitutivo de lo biológico. Como fenómeno humano la competencia se constituye en la negación del otro” (p.7)
La negación del otro implica entonces una falta de amor, el lenguaje del amor se manifiesta a través de acciones concretas de tipo consensual, que implicarán el uso de un tipo de lenguaje particular que está afianzado en la acción, razón por la cual se denomina lenguajear. El autor nos muestra una nueva cosmovisión acerca de los cambios que se producen en el cuerpo y en la conducta del individuo a partir del lenguajear o del lenguajeo. Esto por supuesto es de gran importancia pues como decía Jesucristo “ama a los otros como te amas a ti mismo”, aspecto fundamental para transformar las relaciones personales y sociales y por ende vivir en paz con el planeta y el universo
El escritor subraya que: “El amor es la emoción central en la historia evolutiva humana desde su inicio, y toda ella se da como una historia en la que la conservación de un modo de vida en el que el amor, la aceptación del otro como un legítimo otro en la convivencia, es una condición necesaria para el desarrollo físico, conductual, psíquico, social y espiritual normal del niño, así como para la conservación de la salud física, conductual, psíquica, social y espiritual del adulto.(p.15). La autoconciencia no está en el cerebro, pertenece al espacio relacional que se constituye en el lenguaje. (p17)
La tercera parte denominada: “Lenguaje, emociones y ética en el quehacer político”. Parte de una de las incógnitas que se han planteado todos los filósofos desde la antigüedad hasta hoy, ¿La realidad es objetiva o construida?, este capítulo abarrotado de preguntas y de ejemplos discurre entre el hecho de conocer, de distinguir entre verdad y error, entre ilusión y percepción, la objetividad con o sin paréntesis, la dualidad entre racionalidad y emoción y en el plano político la necesidad de realizar una “conspiración democrática”. Todas como situaciones experienciales. Destacando la importancia del lenguaje en la
construcción de la realidad, una vez más Maturana enfatiza como el mundo puede construirse a partir del lenguajear fraguado en el amor.
En consideración a las afirmaciones anteriores el autor resalta que: “el lenguaje se constituye cuando se incorpora al vivir, como modo de vivir, este fluir en coordinaciones conductuales que surgen en la convivencia como resultado de ella; es decir, cuando las coordinaciones conductuales son consensuales (p.40-41). Hagamos de la democracia un espacio político para la cooperación en la creación de un mundo de convivencia en el que ni pobreza ni abuso, ni tiranía, surjan como modos legítimos de vida. La democracia es una obra de arte político cotidiana que exige actuar en el saber que no se es dueño de la verdad y que el otro es tan legítimo como uno.(p.52)
La cuarta parte giró en torno a las preguntas que hicieron los asistentes a las charlas, y a las respuestas que al respecto dio el autor.
La quinta parte, designada Epitome, al decir del autor es un resumen general de algunas reflexiones que hizo con respecto al lenguaje, las emociones, la ética y la conspiración. Al respecto limita los linderos del lenguaje afirmando que, como fenómeno que nos involucra como seres vivos y, por lo tanto, como un fenómeno biológico que se origina en nuestra historia evolutiva, consiste en un operar recurrente, en coordinaciones de coordinaciones conductuales consensuales”, y que “Las palabras que usamos no sólo revelan nuestro pensar sino que proyectan el curso de nuestro quehacer”. (p.64)
Destacó que:”Las emociones no son oscurecimientos del entendimiento, no son restricciones de la razón; las emociones son dinámicas corporales que especifican sus dominios de acción en que nos movemos. Un cambio de emoción implica un cambio de dominio de acción. Nada nos ocurre, nada hacemos que no esté definido como una acción de una cierta clase por una emoción que la hace posible” (p. 65).
En cuanto a la concepción de la Ética, subrayó que:”los discursos éticos fundados en la razón, nunca van más allá de quienes los aceptan de partida y no pueden convencer a nadie que no esté ya convencido. Sólo si aceptamos al otro, el otro es visible y tiene presencia. En otras palabras, la preocupación ética nunca va más allá de la comunidad de aceptación mutua en que surge” (p.67)
La sexta parte o Invitación a Chile (que igualmente puede ser un llamato a cualquier país del planeta) plantea literal y abiertamente que: “Nuestros actos nos revelan. Si todos queremos vivir realmente en una sociedad democrática, nuestros actos cotidianos la construirán y Chile será una sociedad democrática. El mundo en que vivimos es siempre y en todo momento responsabilidad de nosotros. La convivencia social se funda y se constituye en la aceptación, respeto y confianza mutuos, creando así un mundo común. Y en esa aceptación, respeto y confianza mutuos se constituye la libertad social. Esto es así porque la constitución biológica humana es la de un ser que vive en el cooperar y compartir, de modo que la pérdida de la convivencia social trae consigo enfermedad y sufrimiento” (p.68).
Finalmente, aunque la gran mayoría de los ejemplos están supeditados a situaciones en Chile, esto lejos de cercar las reflexiones dentro de un contexto, eleva el texto a un carácter universal, pues, lo escrito puede estar pasando en cualquier lugar del mundo, y por ende, nuestros modos de lenguajear nos llevaran al supremo evento de la transformación de nosotros y del nosotros.
Dra. Brigit Cruces
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